pronanosome-lipo-n_25

Nanovesículas a la carta para comer más sano

NANOTECNOLOGÍA

Nanovesículas a la carta para comer más sano

Daniel Pando, cofundador y CEO de Nanovex.

La asturiana Nanovex aplica técnicas de microencapsulación habituales en el sector farmacéutico para introducir Omega-3 en alimentos y así protegerlos y hacerlos más saludables

La carne y sus derivados son un campo de aplicación de la nanotecnología, para aportarles nutrientes extra como ácidos grasos poliinsaturados. Nanovex Biotechnologies es un start up asturiana especializada en encapsular Omega-3 en estos alimentos, con lo que los protege, elimina sabores indeseados y aumenta su biodisponibilidad con una menor dosis. Las nanovesículas son de gran utilidad en la alimentación funcional.

Daniel Pando es cofundador y CEO de Nanovex Biotechnologies, una de las cuatro empresas españolas con similares características y vinculadas a la nanotecnología en distintos campos de aplicación. Este «pequeño club» se centra en la fabricación de nanopartículas, pero el valor añadido de la start up asturiana Nanovex son las nanovesículas a la carta.

Ambos productos, que se ofrecen en su portafolio, tienen en común que sonesferas de tamaño entre 50 hasta unos 1.000 nanómetros (1 micra, que es la milésima parte de un milímetro). «A diferencia de las nanopartículas, que son macizas y metálicas, las nanovesículas son huecas y permiten encapsular moléculas, proteínas o sustancias, para protegerlas y favorecer su biodisponibilidad, esto es, que se absorban mucho mejor por el organismo», señala Pando.

La nanovesícula actúa de vehículo y libera el compuesto encorsetado en dos capas de lípidos. Ejemplos caseros con nanopartículas son el test de embarazo o los marcadores tumorales y su mayor campo de aplicación es la medicina. Con un tamaño mayor de 100 nanómetros, el empleo de nanovesículas se extiende a cosmética y agroalimentación.

El 70% de las empresas que acuden a las puertas de Nanovex para aplicar la nanotecnología a sus productos proviene del ámbito de la medicina, un 20% de la cosmética y el 10% restante de la agroalimentación. La razón que sea este uno de los sectores con menos aplicación de esta tecnología, «es que su coste en el precio final es aún elevado, pero se abre paso imparable en alimentación funcional, para la aplicación de compuestos alimenticios encapsulados, como la vitamina C por citar algún ejemplo», explica Pando.

«Encapsulamos el hierro para que no se oxide y para prevenir el sabor metálico. Es decir, protege así el compuesto, puede eliminar sabores indeseados y aumentar su biodisponibilidad con una menor dosis. Ocurre lo mismo con el ácido graso Omega-3», subraya el cofundador de la start up. Aplicaciones sencillas con nanovesículas se encuentran en la leche y productos lácteos, zumos o bebidas funcionales. Nanovex ha trabajado también en proyectos cárnicos.

El consumidor demanda alimentos con perfiles nutricionales más óptimos, aun manteniendo las características organolépticas y sensoriales del producto tradicional. Estudios científicos demuestran que una alimentación equilibrada en relación a la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados ayuda a disminuir la aparición de enfermedades crónicas como diabetes, problemas cardiovasculares o respiratorios.

La incorporación de Omega-3 mediante nanotecnología y ultrasonidos mejora el perfil lipídico de la carne, como ha confirmado un estudio del Teagasc Food Research Centre en Dublín, la Universidad de Cork y en el que ha participado también Nanovex Biotechnologies, con sus nanovesículas.

«En principio, las técnicas habituales que hay para enriquecer la carne de nutrientes como ácidos grasos poliinsaturados son a través de selección genética o de la alimentación del ganado», detalla Carlos Álvarez, doctor en Biotecnología Alimentaria del centro de investigación irlandés.

«Lo que hicimos fue intervenir en el producto final. Agregamos Omega-3 en unas cápsulas que lo protegieran e introducimos la carne en esta disolución de partículas microscópicas para someterse a ultrasonidos, porque favorece que estas migren a través de la estructura de la carne. Cuanto más dura este tratamiento, se acrecienta el contenido de Omega-3», describe Álvarez. Al final, se ha reducido la cantidad de ácidos grasos saturados y aumentado los insaturados en la carne, como ha publicado la revista científica Meat Science Journal.

http://www.elmundo.es/economia/2017/10/31/59f84769ca47411b168b464a.html

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *